Mis recuerdos de la niñez son fugaces, efímeros, son chispazos, pero de bienestar, son tan rápidos que casi ni los percibo como tales, sólo disfruto el instante y comienzo un interminable divagar sobre el recuerdo ido y trato de extenderlo y, con esto, extender el sentido de bienestar que me trae.
Y este masticar de recuerdos posiblemente sea la causa de que mis noches se vean acompañadas de escenas, rostros, circunstancias tan sorprendentes como añejas: son mis sueños, es mi Corrales de la niñez.
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| Viejo Tamarido en la plaza de armas de Corrales (Gracias Patty Aris por la foto) |
Ese lugar donde noche a noche vuelvo, camino por sus calles de tierra, corro por el parque y miro con ganas a aquel viejo tamarindo tan alto que difícilmente alguna de mis piedras logra desgajar fruto alguno, entro a la peluquería de “Meque”, anciano cascarrabias de voz rasposa, casi inentendible, que clavaba sus uñas afiladas en mi cráneo cada vez que movía la cabeza.
También vuelvo a comprar alguna medicina donde “López” la única farmacia del pueblo, ruego que no sea una inyección porque si no tendremos que ir a ver a “Mesones” el enfermero, hombre risueño y de voz agradable, lo que si asusta es esa inmensa hipodérmica que tan hábilmente maneja, siempre se le encuentra en la posta, ese lugar donde me da frio entrar, prefiero ir a ver trompos al frente donde “Yacila” (La posta quedaba donde ahora es la biblioteca), sólo que ese señor parece siempre molesto, su voz de verdad da miedo.
Totalmente distinto de “Alburqueque”, quien siempre está sonriente y su tienda sí que es una verdadera caja de pandora, encuentras de todo, desde las láminas para el colegio hasta agujas para coser la ropa y también las figuritas para cualquier álbum. Llama la atención el agradable olor que viene del local del frente, es el “Percal” y sus ricos postres.
Sin embargo no todas las comprar son mágicas, por ejemplo comprar Querosene es todo un suplicio, hacer largas colas donde “Pasos” o comprar carne donde “Tito Henckell”, gente agolpándose en su puesto del mercado prácticamente suplicándole que le vendiera medio kilito de carne a lo que él respondía con una voz displicente: “Sale con hueso”.
Pero lo más difícil era comprar leche donde “El Borracho”, todos esperan que el camión descargue para comprar un tarrito, él mismo cobraba, con su prominente abdomen descubierto y respirar ruidoso, calculadora en mano sumaba, muy despacio; yo ya sabía cuánto tenía que darme de vuelto.
Todo un capítulo aparte merecen “Los loquitos del pueblo” (con mucho respeto, desde luego), lejos de ser personas por las cuales haya que hacerse a un lado, los loquitos de mi corrales eran personas entrañables, claro que podían tener sus días malos como “La Tomasita” a quien había que darle agua de azahares para que se tranquilice y continúe con su interminable búsqueda de Dios sabe qué.
Al igual que el “Zambo Manrique” con sus largas caminatas por el pueblo siempre con su bastón en busca de alguna chica de pelo largo, se dice que era un aviador de la guerra del 41, lo cierto es que raramente se ponía de mal humor, bastaba con decirle: “Zambo”, respetuosamente, claro.
“Pluma” era el más “amigable” quizá, siempre sonriente, será tal vez por las escasas ropas que solía ponerse, alguna vez lo vi agradeciendo efusivamente el vaso de cerveza que le invitaban, extendía su mano señalando con su dedo índice al cielo y la bajaba despacio haciendo pequeños círculos, sólo en sus fueros internos sabrá él qué significaba aquello.
Ni qué decir de “Los borrachines del pueblo”, creo que esa ya es para otra oportunidad.

4 comentarios:
Chino muy lindos recuerdos... hiciste que retrocediera en el tiempo y me sacaste muchas sonrisas... excelente amigo, felicitaciones.
Amigo exelentes recuerdos,son momentos q jamas se olvidaran y todo la vida se hecharan de menos .lo maximoooooo fue nuestra infancia
quien escibio esto no lo conozco,me inmagino que debe ser mi conteporaneo,muy acertado el comentario,alli faltan otros mas,los borrachos alli estan los cotutos que son mis primos,y los solterones de lujo ni que hablar,me gusto este comentario bueno,muy bueno
Primo, que recuerdos no!!! creo que tu haz vivido en la época donde habia paquetaso durante el gobierno de Alan Garcia jeje bueno pues esos locos yo también los conocí je, Corrales ha cambiado mucho, como pasan los años...
Muy buena tu redacción primo ah! y eso de los borrachines tienes que escribirlo si o si...y como personaje principal tienes al "PELAO" hijo de mi tia cuca.
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